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DÍA MUNDIAL POR LA REDUCCIÓN DEL CO2

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció el día 28 de enero como el día mundial por la reducción de las emisiones de CO2, o también conocido como Día Mundial de la Acción frente al Calentamiento Terrestre. En este día se busca aumentar la concienciación de la población en cuanto a la problemática del aumento del calentamiento global y emisiones de dióxido de carbono, así como la reducción de estos. Por ello, nosotros queremos contarte desde nuestro blog como reducir tu huella de carbono no solo en este día sino en todos y cada uno de ellos. Empezamos.

La ONU estableció este día para promover a través de la educación ambiental y la concienciación nuevas tendencias de consumo más sostenibles. Esto incluye impulsar el desarrollo y aplicación de políticas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, mediante medidas como la implantación de energías renovables, cambio a combustibles más limpios y mejoras en la eficiencia de los procesos de combustión

En cuanto a la quema de combustible queda claro que la forma de reducirla es mediante la Movilidad Sostenible: desplazarse a pie, en bicicleta, transporte público e incluso compartir vehículo. Además, los coches deben mejorar sus sistemas de combustión y la búsqueda de otros combustibles como GNC y electricidad, que reducen en gran medida la producción de CO2. Pero ¿qué hay de la implantación de energía renovables?

Las energías más usadas a largo de la historia son: carbón, petróleo, gas natural y energía nuclear. Estas energías no renovables se llevan utilizando durante décadas por los seres humanos y, en consecuencia, existe un gran volumen de tecnología basada en ellas. Sin embargo, se trata de una obtención de energía basada en recursos finitos, que terminarán por agotarse, lo que hace que sea necesario buscar alternativa para cubrir la demanda energética futura de la sociedad.

Por otro lado, las energías renovables son todas aquellas que se obtienen de recursos no agotables como el sol y que a su vez no contaminan o contaminan muy poco en comparación con el resto.

Tipos de energías renovables:

Energía eólica: Es la energía cinética de las masas de aire en la atmósfera. A través del movimiento de las aspas es posible transformar esta energía en electricidad.

Energía hidráulica: La caída del agua produce energía cinética que es transformada en electricidad a través de centrales hidroeléctricas.

Energía solar: Hay dos tipos: térmica y fotovoltaica. La primera se trata de calentar un fluido por medio de la radiación solar directa y la segunda la producción energía eléctrica a través de la transformación de la radiación solar que incide en las placas fotovoltaicas.

Es evidente que necesitamos una transición hacia fuentes renovables, pero para poder implantarlas correctamente habría que tener en cuenta una serie de aspectos:

 – Los combustibles fósiles deben ser eliminados tan pronto como sea posible, pero todavía tenemos que utilizarlos para construir la infraestructura renovable que los reemplazará.

  El carácter de la infraestructura de captación de energía no es renovable; esto quiere decir que es finita. Que la infraestructura que produce la energía tiene un límite temporal de uso.

 – La tasa de retorno energético (TRE): Esta tasa es la energía que se produce durante toda su vida útil frente a la energía que nos costó en su fabricación, es decir, cuántas unidades de energía se producen por cada unidad de energía invertida. La TRE varía para cada tipo de energía e incluso dentro del mismo tipo. Por ejemplo, al comienzo de la época industrial la TRE del petróleo era de 100 y ahora que hay menos y más difícil de obtener es de 8. La TRE es muy importante puesto que nos indica la rentabilidad de su uso y producción. De todas las TRE, actualmente es la hidráulica la más alta, ya que como hemos comentado antes la del petróleo ha bajado al disminuir su calidad.

 – No todas las energías renovables funcionan igual en todas las ubicaciones, pues habrá lugares en los que será más adecuada la solar, eólica o hidráulica. Además, la energía debe aprovecharse al momento, si no es necesario la acumulación en baterías lo que provoca que aumente su huella ecológica.

 – El impacto ambiental que pueden provocar: modificación del espacio, muerte de aves, impacto visual, entre otros.

Según los últimos datos recogidos el mayor porcentaje de CO2 es producido por la quema de combustibles fósiles en primer lugar, seguido del consumo energético doméstico. Por tanto, es muy urgente que comencemos a usar alternativas al petróleo, carbón y gas natural antes de que se agoten por completo y realizar una transición energética que comience desde ya eligiendo la más adecuada en función de su localización.