PRENSA
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CONFLICTO HÍDRICO

Ayer celebramos el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. Día importante y reivindicativo debido a la importancia que tiene el agua a lo largo del mundo y especialmente en nuestro país.

La superficie de agua en la Tierra es de más de un 70%, de esa gran cantidad de agua solo el 2,5% es agua dulce y de este pequeño porcentaje solo el 1,2% es agua accesible, el resto es agua inaccesible atrapada en masas de hielo o es agua subterránea. Es por ello que todos debemos cuidar este recurso tan escaso.

Además, el acceso al agua es un derecho fundamental declarado por la ONU, pero para millones de personas este recurso es un bien de lujo al cual tienen un acceso muy limitado: 2.100 millones de personas carecen de acceso a abastecimiento de agua y 4.000 millones de personas padecen escasez grave de agua durante al menos un mes al año. Son unas cifras contundentes y preocupantes, que no van en descenso sino en aumento.

En España, los conflictos existentes se producen por una mala gestión del agua y por pensar que es un país con exceso hídrico.

En el año 2000 se aprobó la Directiva 2000/60/CE Marco del Agua (DMA) la cual empieza diciendo que “El agua no es un bien comercial como los demás, sino un patrimonio que hay que proteger, defender y tratar como tal.” Esta afirmación dista mucho de la gestión actual española, que como hemos dicho es ineficiente, existen más de un millón de pozos ilegales los cuales extraen el equivalente al consumo de 118 millones de personas, somos el país europeo con mayor numero de embalses y azudes que fragmentan y antropizan nuestros ríos y además la poca agua que tenemos la estamos contaminando en exceso con vertidos urbanos, industriales y agrícolas, lo que supone para España sanciones desde Bruselas. Un claro ejemplo de esto último es lo que ha pasado con el Mar Menor en Murcia. Las políticas allí planteadas durante años y años no han protegido ni defendido ni tratado el agua como patrimonio.

Foto. Azud de Antella-David Talens Perales

Este problema de gestión sumado al aumento de sequías propiciado por el cambio climático esta provocando que las aguas continentales cada vez sean más escasas, como dice la DMA hay que “fomentar su uso sostenible, contribuir al control de los problemas de carácter transfronterizo relativos al agua, proteger los ecosistemas acuáticos así como los ecosistemas terrestres y los humedales que dependen directamente de ellos, y salvaguardar y desarrollar los usos potenciales de las aguas comunitarias.”

Por ello no se entiende que paisajes y entornos tan bellos estén empeorando, como el caso del Delta del Ebro. Este parque natural está retrocediendo con el paso de los años, el mar está ganando terreno al delta a causa de la construcción de presas, trasvases de agua y poca conciencia ambiental, todo ello lleva a que no se alcance el caudal ecológico, la cantidad de agua mínima que debe llevar el río para preservar los valores ecológicos, desde el nacimiento del río hasta su llegada al mar, el delta.

Está en nuestra mano, cuidar y respetar nuestros entornos acuáticos, hacer un uso responsable de este recurso y exigir a los políticos que actúen ya.