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CAMBIO CLIMÁTICO

¿Y si todos lucháramos contra el cambio climático y pusiéramos de nuestra parte? ¿Estaríamos ante un mejor planeta?

Son preguntas que nos vienen a la mente y creemos tener la respuesta.

Pero empecemos por el principio, ¿qué es el cambio climático?

El cambio climático es un proceso mediante el cual se modifican las condiciones climáticas en el planeta. Este cambio puede darse por causas naturales de la Tierra o por causas antrópicas (producidas por las personas). A lo largo de la historia ha habido muchos cambios climáticos generados por causas naturales como, por ejemplo, la edad de hielo que muchos habréis visto en la peli de animación. Este cambio climático afecta a todos los valores del clima como la temperatura, las precipitaciones, el viento y la nubosidad.

Ya tenemos una idea general, sí, las condiciones del clima a lo largo de la Tierra están cambiando, pero si es un proceso natural esto del cambio climático ¿por qué hay tanta alarma? ¿Por qué tenemos que luchar contra él?

Seguro que más de uno os estáis preguntando algo parecido. Está claro que estos cambios climáticos naturales han facilitado que los humanos podamos vivir en la tierra, pero debido al consumo de energía y sobreexplotación de los recursos, así como la pérdida de suelo y biodiversidad, la contaminación y la deforestación se está produciendo un cambio climático antrópico de forma muy acelerada. Los culpables: los humanos.

Nuestra forma de producir y consumir está acelerando el proceso de cambio climático, principalmente a causa del calentamiento global, del aumento de la temperatura del planeta. Este aumento es producido principalmente por el efecto invernadero.

¿Qué es esto del efecto invernadero? Vayamos por partes, lo primero que hay que saber es que la Tierra está rodeada de una capa de gases (la atmósfera, de unos ¡1000km de ancho!) la cual nos protege de las radiaciones solares, además permite la regulación de la temperatura sobre la superficie. Gracias a ella podemos vivir aquí en la Tierra. Esta capa está formada por vapor de agua y gases, gases de efecto invernadero. Efectivamente, en la atmósfera ya existen los gases de efecto invernadero, es por ello que, como decíamos antes, se regula la temperatura en la superficie. Sin ellos la temperatura media de la Tierra seria de 15ºC bajo cero, en cambio la temperatura media es de 15ºC positivos. Menuda diferencia, ¿eh?

Así pues, el efecto invernadero es en principio un efecto natural, pero debido a la intensa actividad antrópica (la actividad humana) que se desarrolla desde la época de la revolución industrial, la cantidad de gases de efecto invernadero ha aumentado en exceso en nuestra querida atmósfera, lo que provoca que la radiación (calor) que antes se escapaba por ella, ahora es devuelto a la superficie, aumentando la temperatura.

Los gases de efecto invernadero más comunes e importantes que se acumulan en la atmósfera son el vapor de agua, el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O) como podéis ver en la imagen. Ésta os da una idea de las actividades que generan estos gases nocivos para el planeta. Pero vamos a verlos un poquito más de cerca.

Vamos a empezar con las actividades que producen CO2. Las ciudades y los pueblos, en menor medida, son fuentes masivas de este gas debido al constante tráfico de coches, camiones y motocicletas. El transporte es el gran problema en cuanto a efecto invernadero se refiere, ya que la quema de combustibles fósiles es la principal causa de la emisión de este gas.

En las ciudades hay un gran consumo eléctrico, el cual para producirse también emite dióxido de carbono a la atmósfera, ya que mayoritariamente la electricidad se produce en centrales nucleares. Además, muy cerca de las ciudades tenemos las industrias, las cuales también emiten humos y gases de efecto invernadero a la atmósfera, principalmente el CO2.

Por otra parte, la deforestación y los incendios también emiten CO2 a la atmósfera. Con la quema de los bosques se perderá el efecto beneficioso de las plantas, absorber el CO2 de la atmósfera y de ese modo ayudar a regular el clima. El carbono almacenado en los árboles se libera en la atmósfera y aumenta el efecto invernadero, acelerando el cambio climático.

Siguiente gas: CH4 o lo que es lo mismo, metano.

Este gas es expulsado por las vacas y ovejas (sus pedos, sí). La ganadería vacuna y ovina repartida por todo el planeta es la responsable de casi una cuarta parte de todas las emisiones de metano en el planeta. Esto es debido a que la cría del ganado produce anualmente 115 millones de toneladas de gas metano.

A parte de los pedos de los animales, el CH4 también es emitido por la descomposición de los residuos. Es por ello por lo que hay que animarse a reciclar e intentar disminuir estos gases en la atmósfera.

El origen principal del óxido nitroso, N2O, es la actividad agrícola (la aplicación y síntesis de fertilizantes, gestión de estiércol o residuos de las cosechas) y en menor medida también está la combustión de combustibles fósiles y los incendios.  

Estos gases que fomentan el calentamiento global no son la única razón de esta subida de temperatura, ¿Sabías que la fusión del hielo de los polos contribuye al aumento de la temperatura de la superficie terrestre y por tanto al calentamiento global? La cantidad de energía solar reflejada y devuelta al espacio disminuye con el deshielo de los polos, lo que acentúa el calentamiento de la superficie terrestre. Esto quiere decir, que, al derretirse los polos por el calentamiento global, este mismo se retroalimenta y aumenta mucho más.

Ahora que ya sabemos un poquito más sobre el efecto invernadero y el calentamiento global ¿Sabíais que la temperatura media de España ha aumentado 1,5ºC debido a este calentamiento global? Por lo tanto, si todos luchamos y ponemos de nuestra parte, esto puede cambiarse. Y, ¿cómo lo hacemos? ¿Cómo combatimos el cambio climático?

A nivel individual (tú mismo) se pueden hacer muchas cosas. Lo primero es hacer un consumo responsable, siguiendo la regla de las 4 erres (Reducir, Reutilizar, Reparar y Reciclar; ya os contamos a cerca de ellas en un post anterior), hacer un consumo responsable de agua y energía; apagar la luz si no estamos en la habitación, desenchufar los aparatos electrónicos, cerrar el grifo si nos lavamos los dientes o ducharte en vez de bañarte. Podemos incentivar el uso de energías renovables, como la energía eólica o la energía solar. Además, evitar coger el coche para ir a todas partes, en la ciudad hay que usar más la bici y si no es posible, el transporte público. ¡Hay mil formas para ser sostenible!

La solución al cambio climático: Los humanos.

Sí todos pusiéramos de nuestra parte, combatiéramos el cambio climático siguiendo los consejos que os damos llegaríamos a tener un mejor planeta para las generaciones futuras, sin duda.

¡Cambiemos el mundo sin cambiar el clima!