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BIOCONSTRUCCIÓN

En el post de hoy nos adentramos en el mundo de la construcción. Al igual que hay alimentos poco saludables y alimentos ecológicos, también existen métodos de construcción sostenibles en contra posición a los métodos utilizados hoy en día, poco sostenibles.

Los sistemas de edificación sostenibles o bioconstrucción, se realizan con materiales de bajo impacto ambiental, reciclados, reciclables, extraíbles de forma sostenible o productos locales.

El objetivo de la bioconstrucción es minimizar el impacto que tiene la construcción sobre el medio ambiente. Es la forma de construir respetando y preservando el entorno y la vida de los que habitan en dicho espacio.

Foto. Marco Aresta y EcoHabitar

Para poder hacerlo de esta manera se tienen que tener en cuenta varios factores:

El primero de ellos es el propio entorno, dónde se va a ubicar la nueva construcción. Así podemos optimizar los recursos naturales. Por un lado, la climatología del lugar, saber cómo orientar la construcción, vientos dominantes, pluviometría, geología, de esta forma aprovechamos el clima de la zona, para disminuir el gasto energético y aumentando la eficiencia energética de la edificación.

Por otro lado, conocer los recursos propios del lugar y poder utilizar productos locales, los cuales tienen un menor impacto ambiental, ya que no necesitaran ser transportados largas distancias.

El segundo factor tiene mucho que ver con el primero y es la disposición de los espacios. Esto es la orientación que les queremos dar, para así distribuir eficientemente y ahorrar energía en casa.

El tercer factor son los materiales a utilizar, ya hemos comentado que deben ser materiales de proximidad, pero no todos valen. Se deben utilizar aquellos con un ciclo de vida sostenible: extracción respetuosa, reducida transformación, naturales, reciclables, reciclados o biocompatibles. Un claro ejemplo puede ser la madera, la piedra, el adobe o las balas de paja.

Foto: Pedro Bravo, Sofía Hernandez, Francisco Martínez

Como último factor importante, los sistemas para el ahorro y producción limpia. Estos sistemas proporcionan un ahorro energético y de agua. Hay miles de opciones: depósitos de agua para la captación de la lluvia y posterior uso, placas solares, sistemas vegetales reguladores de la temperatura y la humedad, diseños adecuados a las condiciones climáticas, cubiertas vegetales, atomizadores de agua en los grifos y un largo etcétera.

A continuación, os ponemos dos ejemplos muy diferentes de bioconstrucción.

El primero es una construcción con balas de paja y estructura de madera. Pavillon Ecologique de Studio1984.

La paja es un elemento compacto y aislante. Aunque no lo creáis es muy resistente a incendios, puesto que en el interior de la bala de la paja no hay oxígeno, por tanto, el fuego solo quema la superficie.

Fotos. Studio1984. Pavillon Ecologique

La ventana y puerta principal de esta edificación están orientadas de forma que mejora la eficiencia energética, ganando calor. Además, hay otra ventana más pequeña en un lateral que permite la ventilación de los espacios interiores.

El segundo ejemplo es la Waste House – University of Brighton.

Esta construcción está realizada casi al 100% por residuos reciclados provenientes de hogares y obras. Ha sido el primer edificio en Europa en ser construido casi completamente por este tipo de material.

Foto. BBM sustainable design

Este edificio quiere probar que no existen los residuos, sino que son recursos útiles, que son cosas en el lugar equivocado.

Los materiales utilizados en su construcción son muy diversos, elementos de obra, como ladrillos desechados, madera o chapa de madera. Residuos urbanos como carteles vinílicos viejos y residuos domésticos: cuchillas de afeitar de plástico, vaqueros, DVDs, video casetes o cepillos de dientes.

Como veis, ambos proyectos tienen como finalidad la construcción de un edificio respetando el medio ambiente y utilizando materiales de bajo impacto ambiental.